Finiquito por despido en España: qué te corresponde y cómo calcularlo

Perder el trabajo genera una mezcla de incertidumbre y urgencia que pocas situaciones vitales igualan. Y en medio de ese momento, la empresa te presenta un documento con cantidades y conceptos que tienes que revisar, entender y decidir si firmas — normalmente con muy poco tiempo y sin asesoramiento. Este es el escenario en el que se firman finiquitos incorrectos, incompletos o directamente lesivos para el trabajador.

Esta calculadora de finiquito por despido existe para que llegues a ese momento con los números claros. Introduces tu salario, los días trabajados, las vacaciones pendientes y el tipo de despido, y obtienes una estimación de lo que te corresponde cobrar desglosada por conceptos. No sustituye al asesoramiento de un abogado laboralista, pero sí te da la información necesaria para saber si lo que te ofrecen es razonable o si conviene revisarlo antes de firmar.

Finiquito e indemnización: la confusión más habitual

La mayoría de los trabajadores mezclan estos dos conceptos y eso genera errores en ambas direcciones — hay quien reclama de más y hay quien acepta de menos. La distinción es sencilla pero importante.

El finiquito es el conjunto de cantidades que la empresa te debe por el trabajo ya realizado y no cobrado. No depende del motivo del despido ni de si tienes razón o no en el conflicto laboral. Es tuyo siempre, en cualquier tipo de extinción del contrato — despido, baja voluntaria, fin de contrato temporal o mutuo acuerdo. Incluye el salario pendiente del último mes o fracción, las vacaciones generadas y no disfrutadas, la parte proporcional de las pagas extraordinarias y cualquier otro concepto salarial devengado pendiente de pago.

La indemnización, en cambio, es una compensación económica que solo corresponde en determinados tipos de extinción y cuyo importe varía significativamente según la causa. No es lo mismo ser despedido por causas objetivas que por despido disciplinario declarado procedente, y no es lo mismo que la empresa reconozca la improcedencia del despido a que tengas que acreditarla judicialmente. Entender esta diferencia es lo que determina si aceptas la primera oferta o negocias.

Los tipos de despido y lo que te corresponde en cada uno

El despido improcedente es el más conocido y el que mayor indemnización genera: 33 días de salario por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades, aplicable a contratos firmados a partir de febrero de 2012. Para la parte del contrato anterior a esa fecha, el cálculo es de 45 días por año con un máximo de 42 mensualidades. Si la empresa reconoce la improcedencia en el momento del despido y ofrece la indemnización correspondiente, el trabajador puede aceptarla sin necesidad de juicio. Si no la reconoce, el trabajador puede impugnar el despido ante el Juzgado de lo Social.

El despido por causas objetivas — económicas, técnicas, organizativas o productivas — genera una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, siempre que la causa esté correctamente acreditada. Si la empresa no justifica adecuadamente las causas o incumple los requisitos formales del procedimiento, el despido puede ser declarado improcedente y la indemnización sube a los 33 días.

El despido disciplinario procedente — cuando la empresa demuestra que el trabajador ha incumplido sus obligaciones de forma grave — no genera indemnización. Solo corresponde el finiquito con los conceptos pendientes. Si el despido disciplinario es declarado improcedente en juicio, la empresa tiene que pagar la indemnización de 33 días o readmitir al trabajador.

La baja voluntaria no genera indemnización en la gran mayoría de casos. Solo existe una excepción relevante: cuando el trabajador puede acreditar que ha sufrido un incumplimiento grave del empresario — impago reiterado del salario, modificación sustancial de condiciones de trabajo, acoso — puede extinguir el contrato por voluntad propia con derecho a indemnización equivalente al despido improcedente. Es lo que se conoce como extinción causal del contrato y requiere acreditación judicial.

Qué hacer cuando recibes el finiquito

El momento en que la empresa te presenta el finiquito es crítico y hay tres cosas que debes hacer antes de firmar cualquier documento.

La primera es tomarte el tiempo que necesites. La empresa no puede obligarte a firmar en el acto. Tienes derecho a leer el documento, solicitar copia y consultarlo con quien consideres. Si te presionan para que firmes de inmediato sin darte tiempo a revisar, eso ya es una señal de alerta.

La segunda es revisar cada concepto. Comprueba que el salario pendiente está calculado correctamente, que las vacaciones no disfrutadas corresponden a los días reales generados y no tomados, y que las pagas proporcionales están bien calculadas. Un error en cualquiera de estos conceptos, aunque parezca pequeño, puede suponer cientos de euros.

La tercera, y más importante si tienes dudas sobre el importe, es firmar como «no conforme». Esta fórmula no impide que cobres el finiquito — puedes firmar no conforme y cobrar el cheque o la transferencia — pero preserva tu derecho a reclamar posteriormente si detectas que la cantidad es incorrecta. Firmar sin esa salvedad puede interpretarse como aceptación de las cantidades y dificultar una reclamación posterior.

FAQs

¿Qué es el finiquito por despido?

Sí. La empresa debe pagar el finiquito al finalizar cualquier contrato laboral.

¿Cuándo se cobra el finiquito?

Normalmente se paga el último día de trabajo o pocos días después.

¿El finiquito incluye la indemnización?

No siempre.
El finiquito incluye conceptos salariales pendientes.
La indemnización depende del tipo de despido.

¿Qué pasa si no me pagan el finiquito?

Puedes reclamarlo mediante conciliación laboral o demanda judicial.

¿Hay que firmar el finiquito?

Sí, pero puedes firmarlo como: NO CONFORME si no estás de acuerdo con la cantidad.

¿Qué incluye exactamente el finiquito?

El finiquito incluye todas las cantidades pendientes de pago al trabajador cuando termina su contrato.
Normalmente incluye:
-salario pendiente
-vacaciones no disfrutadas
-pagas extraordinarias proporcionales
-horas extra pendientes
-bonus o incentivos devengados

¿El finiquito se cobra aunque renuncie al trabajo?

Sí.
Aunque el trabajador dimita voluntariamente, la empresa debe pagar el finiquito correspondiente a los conceptos pendientes.

¿Qué diferencia hay entre finiquito e indemnización?

El finiquito son cantidades pendientes del trabajo realizado.
La indemnización es una compensación económica que depende del tipo de despido.
Por ejemplo:
despido improcedente → indemnización
despido objetivo → indemnización
baja voluntaria → normalmente no hay indemnización

¿Cuántos días de vacaciones se pagan en el finiquito?

Se pagan los días de vacaciones generados y no disfrutados.
En España normalmente se generan:
30 días naturales de vacaciones al año.
Si no se han utilizado, deben pagarse en el finiquito.

¿Cuánto me corresponde por despido improcedente?

En España el despido improcedente suele implicar una indemnización de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

Antes de firmar: lo que nadie te cuenta sobre el finiquito

Hay situaciones frecuentes que generan confusión y que conviene conocer antes de enfrentarse a un despido.

Los contratos temporales también tienen derecho a indemnización al finalizar, aunque menor: 12 días de salario por año trabajado en los contratos de duración determinada celebrados desde 2015. No es mucho, pero tampoco es nada, y muchas empresas no lo incluyen en el finiquito esperando que el trabajador no lo reclame.

El ERE y el ERTE son situaciones distintas. En un ERE — Expediente de Regulación de Empleo — con extinción de contratos corresponden 20 días por año trabajado si la autoridad laboral lo autoriza por causas acreditadas. En un ERTE — temporal — el contrato queda suspendido pero no extinguido, por lo que no genera finiquito ni indemnización mientras dura la suspensión.

El acuerdo de mutuo acuerdo merece especial atención. Cuando una empresa propone «firmar una baja voluntaria» o «un acuerdo de extinción» a cambio de una compensación, está buscando que el trabajador renuncie a sus derechos a cambio de algo. Eso puede ser legítimo y beneficioso para ambas partes, pero también puede ser una forma de evitar pagar la indemnización que correspondería por un despido improcedente. Antes de firmar cualquier acuerdo de extinción conviene comparar lo que ofrecen con lo que correspondería en un despido improcedente, calcular las diferencias y valorar si la compensación ofrecida compensa.

Esta calculadora te da los números. Lo que hagas con ellos es tu decisión — pero tomarla con información es siempre mejor que tomarla a ciegas.

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